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EXPOSICIÓN: LA SALA DE ARTE TAGRA. MEMORIA BIOGRÁFICA DE UN ESPACIO EXPOSITIVO 1973-1990

Exposiciones

Hora:
18:00 a 02:00 h

Lugar:
Sala de exposicones Arco de Santa María

Organiza:
Ayuntamiento de Burgos



En el recuerdo próximo de numerosos burgaleses, la Sala de Arte Tagra representa una de las empresas artísticas más interesantes de las últimas décadas del siglo XX, vinculada desde su génesis a Diario de Burgos.

 Los bajos del número 13 de la calle de Vitoria, que albergaron los talleres gráficos del periódico castellano, serán sede desde 1973 a 1990 de una galería de arte, hermanada con una papelería del mismo nombre, dispuestas en el recinto que hoy ocupa la sede de la ONCE.

 La biografía de esta Sala estará unida en su trayectoria a la primera dirección de Pedro Saiz y posteriormente de José Manuel Canto, que fueron apoyados por otros protagonistas de este proyecto como el escultor y pintor Pablo Barbadillo, ligado a la planificación y crítica artística de las muestras, diferentes empleados de la papelería y sala de arte y, asimismo, por los periodistas Alfonso Salgado y Andrés Ruiz Valderrama, que también se ocuparon de la crítica de las distintas muestras en la prensa.

 A lo largo de su dilatada existencia, la Sala de Arte Tagra fue plataforma presente de los artistas locales, que inició su andadura con los nombres de Pedro Saiz, Luis Ortega y Román García, y se extendió tanto en visiones individuales como colectivas a los más relevantes creadores de nuestra ciudad y provincia, y además a nuevos valores emergentes, que cristalizarán posteriormente en sólidas carreras profesionales.

 Asimismo, el espíritu de Tagra, con doble vertiente plástica y comercial, se extendió a la presencia muy numerosa de destacados artistas nacionales, que contaban con una amplia andadura, como Vera Callejo, Martínez Lamadrid, Pedro Castro, Pagespetit y Fidel Bofill, entre otros, dejando cumplida muestra a través de sus obras de un arte, predominantemente figurativo, y con raíces académicas, pero que también estuvo abierto a propuestas de vanguardia.

 

Pintura, dibujo, grabado, escultura y también otras disciplinas artísticas, llenaron de luz y sentimientos las paredes de un espacio nacido “para servir a Burgos” y difundir entre sus habitantes una renovadora mirada estética en cada una de las exposiciones, contribuyendo a la potenciación del mercado del arte en la ciudad castellana, en paralelo al desarrollo de otras iniciativas públicas y privadas.