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Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas

Monumentos y edificios singulares

Hora:
20:00 a 00:00

Lugar:
Monasterio de Santa María la Real de las Huelgas

Organiza:
Patrimonio Nacional



 

20:00 a 00:00 h.

Libre hasta completar aforo

 

 

Fuera del centro histórico burgalés, aguas abajo del río Arlanzón, se encuentra el Real Monasterio de las Huelgas. Fue fundado en 1187 por Alfonso VIII, a instancias de su esposa Leonor de Inglaterra, sobre una finca de recreo llamada “Las Huelgas”. Fue puesto bajo la regla cisterciense.

 

En él se alojaron distinguidas personalidades medievales y fue el escenario donde algunos monarcas fueron armados caballeros. Aquí descansan también los restos de sus fundadores y de muchos de sus descendientes. Este monasterio llegó a convertirse en el centro de un importante señorío territorial y jurisdiccional. Su abadesa llegó a alcanzar poderes extraordinarios en lo religioso y en lo civil.

 

Este monasterio femenino cuenta con un gran patrimonio histórico-artístico, fundamentalmente medieval. La parte más antigua de este conjunto monumental es el claustro románico, conocido como “Las Claustrillas”, realizado hacia el 1200. Está formado por cuatro crujías con techumbre de madera y arquerías de medio punto sobre columnas pareadas, con representación de micro-arquitectura en las pilastras angulares y centrales de cada lado. Hay que destacar los capiteles vegetales, de evidente inspiración cisterciense. Cerca de este claustro se levanta la denominada Capilla de la Anunciación, que debió tener función funeraria y que fue levantada por alarifes almohades a comienzos del siglo XIII. Se trata de una de las primeras construcciones mudéjares de la ciudad de Burgos. Próxima a ella se encuentra la capilla de Santiago, complejo espacio mudéjar que debió levantarse en el siglo XIII, aunque fue transformado en momentos posteriores. Del siglo XIII es también la Capilla del Salvador, igualmente impregnada de una fuerte impronta mudéjar, que se levanta en la clausura monástica.

 

La iglesia se edificó en el primer tercio del siglo XIII, en estilo gótico inicial. Tiene planta en forma de “T” y está compuesta de tres largas naves y un destacado crucero, en cuyo centro se levanta una pequeña linterna. Al crucero se abren cinco capillas, de las que la central es muy sobresaliente. La cabecera está presidida por un monumental retablo barroco, realizado en 1655 por Policarpo de la Nestosa y Juan de Pobes. El crucero se separa de las naves por un muro que individualiza el ámbito público de la iglesia de la clausura que se desarrolla en los pies de las naves.

 

Al comienzo de la zona de la clausura, en la nave central, se levanta un gran retablo-baldaquino del siglo XVI, rematado por un grupo escultórico del Descendimiento, del siglo XIV. A los pies de la nave se alza la capilla funeraria de doña Ana de Austria, hija de don Juan de Austria, construida a comienzos del siglo XVII. En el centro de la nave, flanqueados por la sillería conventual, se ubican los sarcófagos de los fundadores del cenobio, Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet, labrados a comienzos del siglo XIII. En las naves de la iglesia encontramos otras importantes sepulturas como las del Infante don Fernando de la Cerda (la única que no fue saqueada durante la invasión francesa), la de doña Berenguela, hija de Alfonso VIII, y la de Enrique I.

 

El claustro de San Fernando, levantado junto a la iglesia, es una obra gótica, con crujías cubiertas por bóvedas de cañón apuntado, adornado con finos motivos de yesería mudéjares de mediados del siglo XIII. A él se abre la bella sala capitular, de mediados del siglo XIII.

 

Dentro del conjunto monástico puede visitarse el curioso Museo de Ricas Telas, que incluye un valioso conjunto de trajes y adornos de reyes y nobles de los siglos XII al XIV.